Un sueño hecho realidad

Tras una vida a la sombra del resto de equipos de la capital, el Union Berlín ha demostrado que los sueños pueden convertirse en realidad, y que un pequeño barrio del Este puede llegar a codearse con los grandes sin la necesidad de hacer locuras económicas.

Berlín ha sido una invitada de excepción al relato de la historia del siglo XX. Desde el germen del nazismo hasta la caída del muro la capital alemana ha tenido que adaptarse en un tiempo récord a las distintas etapas que le ha tocado vivir. Obviamente, el fútbol no ha sido ajeno a un entorno tan inestable, y los equipos de la ciudad se han ido quedando varios escalones por detrás de las potencias de la Alemania Occidental. Sin embargo, todos estos inconvenientes no han conseguido que en el humilde barrio de Köpenick se cuelgue el cartel de “no hay billetes” de manera habitual para seguir los partidos del Union Berlin.

La historia del club está muy ligada a la de la ciudad. Creado en 1910, desde sus inicios el equipo ha demostrado un marcado perfil obrero, que se ha convertido en una de sus señas de identidad, incluso en su apodo “Eisern Union” (Unión del hierro). Tras superar la Segunda Guerra Mundial y los años posteriores a la misma, el barrio de Köpenick pasó a formar parte del Este de Berlín, y el club se integró en la DDR Liga. Aquí comenzó una rivalidad que iba mucho más allá de los terrenos de juego con el Dynamo Berlín. La batalla entre ambos fue muy desigual, ya que el Dynamo era el equipo de la Stasi, y los policías alemanes se preocuparon de que los títulos no faltaran en sus vitrinas. El Union, en cambio, se convirtió en el azote del Gobierno y los partidos en el An Der Alte Försterei pasaron a ser un altavoz en contra del Régimen comunista. Aún así los Eisern pudieron saborear las mieles del éxito con su victoria en la Copa del Este de 1968.

Tras la caída del muro, los problemas económicos del club han sido una constante, como ha sucedido con la mayoría de los equipos del Este, y los propios aficionados han tenido que colaborar de su bolsillo para sacar el club adelante. En 2004 crearon la campaña “Sangra por el Union”, donde muchos fans donaron sangre y entregaron el dinero obtenido a la salvación del club. Esta fidelidad es recompensada por los jugadores en el césped con historias tan bonitas como la Copa Alemana de 2001 donde los rojiblancos, que jugaban en la Regionalliga llegaron a la final contra el Schalke 04. Perdieron pero se convertirían en el primer equipo teutón en categoría amateur en jugar competición europea.

Desde entonces la utopía de alcanzar la Bundesliga ha ido haciéndose poco a poco realidad. Cada año el club ha dado un pasito más hacia el objetivo, y este año los berlineses han demostrado que hay vida más allá del Hertha en la capital alemana. Tras un angustioso playoff contra el histórico Stuttgart, que se decidió por detalles, el Eisern Union será equipo de Primera División la próxima temporada.. Esta hazaña no solo ha supuesto un enorme éxito deportivo, sino una reivindicación de la otra Alemania, una región que 29 años después de la reunificación sigue intentando adaptarse a las exigentes normas del capitalismo.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s